ES MOMENTO DE SOLTAR Y RENACER

Es momento de renacer dice la imagen del calendario. Frase que llega como un salvavidas justo en el preciso instante en el que tus piernas no pueden más.

Y es que hay momentos en la vida en la que esa voz interior te va susurrando que es momento de cambiar, de soltar, de dejar atrás todo aquello que no sirve; que tal vez en algún momento sirvió, pero que ahora se ha convertido en lastre, que pesa y hunde.

“Es momento de renacer: soltar lo que amarraste”

Tal vez hoy sea ese momento. Ese momento de echar al fuego todo aquello de lo que te quieres desprender, para volver a comenzar. Para que arda entre las llamas, y, como ave fénix, renazca y florezca en algo mejor.

Así que, con este ejercicio tan personal y nuestro, dejamos por escrito todo lo que le pedimos a la vida, al universo, y todo lo que queremos quemar y soltar para convertirlo en cenizas y que no pese más.

Lo que pedimos:

-Yo pido dejar atrás la ansiedad.

-Yo pediría que los proyectos en los que estoy me permitan vivir de ello.

-Yo pediría paz mental porque lo demás ya fluye.

-Yo pediría estabilidad mental, emocional y económica.

-Yo pediría tres kilos de paciencia y autocompasión conmigo misma cada vez que me hablo mal y cada vez que quiero que los cambios sean inmediatos.

-Yo pediría que todos los animales sean libres. 

Lo que quemamos:

-Yo quemaría mis pensamientos en bucle que tengo todos los días que sé que me hacen daño, pero no consigo erradicar.

-Yo quemaría la incertidumbre. A nivel personal es algo que llevo bastante mal y me cuesta controlar esa inquietud que me invade cuando estoy a la espera de que ocurra algo, sobre todo, si son cambios y no conozco la repercusión.

-Quemaría toda la incertidumbre que anda acrecentando la situación de la Covid y también todos los miedos que a veces nos dejan sin energía para seguir avanzando. Y con esa quema intentar destruirlos para siempre.

-Yo quemaría mis inseguridades, sobre todo conmigo misma, mí falta de confianza en que haré todo lo que me proponga por crear la vida que quiero porque soy trabajadora y me lo merezco. También quemaría esas creencias familiares de que la vida es para sufrir y sobrevivir que tan arraigadas tengo aún, porque para mí la vida es para vivir y disfrutar a pesar del mal. Quemaría mi pasado que es como una sombra que me persigue y no me deja ver la luz y también el vínculo emocional que me une a mí Padre que solo es Padre porque me dio su ADN y que hizo que mi pasado fuese oscuro. Quemaría mis miedos a un montón de cosas, pero sobre todo a la incertidumbre del futuro y el miedo a sufrir más, porque ese miedo me hace preocuparme y paralizarme por algo que si pasara nunca podría evitar. Quemaría más creencias que hacen que no pueda ver las cosas claramente muchas veces. Y aunque quemaría todas esas cosas con fuego para que desaparecieran como un papel que desaparece para siempre, ahora quiero quemar todo esto simbólicamente porque sé que si sigo el camino que estoy tomando, algún día todo eso sí que dejará de formar parte de mi vida.

-Yo quemaría mis inseguridades, sobre todo las que me llevan al apego.

-Yo quemaría las mascarillas.

-A la hoguera tiraría mi auto boicot.

-Quiero quemar este ritmo frenético y todas las tareas que me impongo para demostrar, para merecer.

-Quiero quemar esa voz que juzga cada paso que doy.

Y tú, ¿qué quemarías en la hoguera? ¿qué quieres soltar para poder renacer?

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